Limpio, lúcido y ardiente: Artes visuales y correato (Ecuador, 2007-2017). Por Rodolfo Kronfle Chambers

A través de una mirada que ha permanecido atenta durante una década Rodolfo Kronfle Chambers nos presenta un balance de la producción de las artes visuales durante el Gobierno de Rafael Correa Delgado. Con agudeza crítica y claridad señala la crisis del arte en un período difícil para la cultura en el Ecuador, pero también da cuenta de múltiples propuestas que instalaron debates a contracorriente. Su abordaje histórico no excluye los cambios políticos que ocurrieron en el sector, la precariedad de las instituciones culturales públicas que aún no logran consolidarse, los graves problemas de los museos, y la ausencia de políticas de fomento integral a las artes y mecenazgo. En diálogo con la realidad social y política del país, Kronfle sitúa problemáticas culturales que permiten entender el escenario artístico actual y sus complejidades.

El texto se acompaña de una “curaduría” de obras artísticas y documentos de prensa cuidadosamente seleccionados para que la experiencia lectora incorpore distintas capas de reflexión. Esperamos que esta contribución desate un ejercicio crítico de altura en el medio cultural y enriquezca el diálogo sobre las artes visuales contemporáneas.

Ana Rosa Valdez

Directora Editorial

PRÓLOGO

A Rodolfo Kronfle Chambers se le debe el mayor esfuerzo por crear un archivo, debidamente curado, sobre las artes visuales de las últimas décadas en Ecuador. En un país con prácticas de crítica y coleccionismo precarias y colapsado su sistema museal, su mirada –sistemáticamente construida a través de su blog Río Revuelto en años anteriores- ha construido un legado sin paralelos e invalorable para los propios artistas y los interesados.

El ensayo que sigue se propone afrontar un desafío sin precedentes, lo cual en sí mismo dice mucho sobre el silenciamiento del campo de producción cultural durante la, así llamada, “Revolución Ciudadana”: trazar los efectos que el correismo tuviera, y sigue teniendo, sobre aquél. Kronfle Chambers apunta a desbrozar parte de los problemas que –estas son mis palabras—una década perdida deja específicamente en las artes visuales. El gran aporte de este trabajo, amén de las conexiones que traza entre artistas dispares, es preguntarse sobre las relaciones entre arte y política, y sobre la politicidad del arte bajo condiciones de polarización, miedo, acomodamiento estratégico, y silencio.

Antes que cerrar un debate, el autor propone un acercamiento claramente situado a manera de manifiesto y deja planteados algunos elementos claves para profundizar en su mapa crítico. Como tal -como un abrebocas para el debate en un país en blanco y negro— deja una serie de incógnitas abiertas sobre un campo de arte profundamente condicionado: el lenguaje y las operaciones del Estado para domesticar a los artistas; el rol de las instituciones educativas privadas y públicas en silenciar la crítica; las paradojas que derivan del establecimiento de un Ministerio de Cultura mientras desfilan una decena de ministros en cargo; los enigmas derivados del establecimiento de un sistema de museos sin un Museo Nacional pero con la feria de artesanías más cara del mundo, denominado “de Carondelet”; las formas de coaptación de artistas, su burocratización y su operación dentro del engranaje gubernamental; y, en definitiva, el papel del arte como parte de las coreografías del poder desatadas desde el Estado.

Kronfle Chambers rescata algunos de los proyectos que, desde su curaduría, escapan o resisten al afán uniformizante característicos a una época. Con ello, logra dejar planteadas preguntas centrales sobre el quehacer artístico a través de una punzante estocada al sistema nervioso construido por el poder durante la década pasada.

X. Andrade

 

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Diseño de portada: Oswaldo Terreros

Diagramación: Daniel Chonillo

Un comentario en “Limpio, lúcido y ardiente: Artes visuales y correato (Ecuador, 2007-2017). Por Rodolfo Kronfle Chambers

  1. Necesario revisar y sostener memoria del período de doble discurso y grotesca fanfarronada, donde artistas y grupos culturales pudimos sostenernos sin hacer coreografía o guardar silencio humillante.

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