Lo-Fi: baja calidad y virtud

La muestra “Lo-Fi: baja calidad y virtud” fue planteada por Rodolfo Kronfle como un “capricho curatorial que tenía como punto de partida la especificidad del sitio de exhibición -una antigua bodega de letreros de neón en el sur de Guayaquil- y una vibra contextual derivada de aquello, detectable como una característica intrínseca inscrita en las formas de cierto arte local”. Como ya ha sucedido en el pasado iniciativas de espacios independientes como Violenta (de presupuesto cero) resultan más estimulantes que buena parte de las agendas improvisadas de los espacios institucionales en Guayaquil y su derroche de recursos sin consecuencia. Esperamos que los artistas que gestionan este naciente espacio lo logren proyectar en el tiempo.

Lo-fi:

baja calidad y virtud

Esta exposición colectiva se centra, más que en los diversos contenidos de estas propuestas recientes, en una forma de hacer arte: en un enfoque estético tendiente a obtener resultados más “auténticos” con menos recursos de producción. La expresión anglosajona low-fidelity –de baja fidelidad- se deriva del mundo de la música y se emplea como etiqueta paraguas para describir una serie de expresiones formales opuestas a los productos de alta gama, alta resolución, o lo perfectamente pulido y acabado. Es lo opuesto al refinamiento y la pureza.

Las obras aquí reunidas echan mano de lo provisional, lo desechado, lo temporal, y a su vez potencian las fallas técnicas, acogiendo los efectos de la improvisación. El resultado es un arte discreto, sencillo y sin pretensión (low-key), que en su ética del “hazlo tú mismo” y su inversión mínima de recursos parece rechazar los valores comerciales.

Todos los trabajos, vale enfatizar, se aproximan a esta materialidad de las obras como un significante clave y conceptualmente previsto, generando cualidades auráticas deseables y sensaciones calculadas. En su uso medido de los efectos del reciclaje de objetos y materiales, replantean una suerte de chamberismo estético que no niega la precariedad que atraviesa el contexto, sino que la usan a su favor para reflejarlo.

Rodolfo Kronfle Chambers

Curador

Eduardo Jaime. Para cambiar la naturaleza de las piedras, árboles y bestias (2010-2017). Instalación (Impresiones en papel bond de negativos escaneados de 35mm, dibujos en tinta, huesos, plumas, semillas). Dimensiones variables.

Juan Carlos Vargas. Vargas Photo (2014-2017). Recolección y acumulación de desechos fotográficos (Izquierda).
Luis Chenche. Planimetría cromática (2016). Acrílico, pintura rasgada de pared sobre pancacoa. Medidas variables (Centro).
David Orbea. 64600 EFEC (2015). Pintura acrílica sobre cartón. 83 cm x 28 cm x 11 cm. 00556 VIRO (2015). Pintura acrílica sobre cartón. 110 cm x 65,3 cm x 13,9 cm. De la serie Prueba de color (2015). Caja de cartón intervenida con pintura de látex (Fondo)

Juan Carlos Vargas. Vargas Photo (2014-2017). Recolección y acumulación de desechos fotográficos.

Ilich Castillo. Relativos. Cordones plásticos y palos de chuzo sobre fórmica. Medidas variables. 2017 (Izquierda).
Leandro Pesantes. Topografía del desastre (2017). Pelusa recolectada en lavanderías. Medidas variables (Centro).
Pablo Andino. La historia de las cosas (2016). Vasos y lanza de madera y metal (Derecha).

Leandro Pesantes. Topografía del desastre (2017). Pelusa recolectada en lavanderías. Medidas variables.

Pablo Andino. La historia de las cosas (2016). Vasos y lanza de madera y metal

Ilich Castillo. Relativos. Cordones plásticos y palos de chuzo sobre fórmica. Medidas variables. 2017  (Centro). Leandro Pesantes. Topografía del desastre (2017). Pelusa recolectada en lavanderías. Medidas variables (Fondo). Pablo Andino. La historia de las cosas (2016). Vasos y lanza de madera y metal (Derecha).

.

Ilich Castillo. Relativos. Cordones plásticos y palos de chuzo sobre fórmica. Medidas variables. 2017

Ilich Castillo. Relativos. Cordones plásticos y palos de chuzo sobre fórmica. Medidas variables. 2017 (Centro). Leandro Pesantes. Topografía del desastre (2017). Pelusa recolectada en lavanderías. Medidas variables (Fondo). Pablo Andino. La historia de las cosas (2016). Vasos y lanza de madera y metal (Derecha).

Roberto Noboa. La mujer del rifle (2017). Óleo, acrílico, y objetos sobe lienzo y cartón. 300 x 400 cm.

Luis Chenche. Planimetría cromática (2016). Acrílico, pintura rasgada de pared sobre pancacoa. Medidas variables.

David Orbea. 64600 EFEC (2015). Pintura acrílica sobre cartón. 83 cm x 28 cm x 11 cm. 00556 VIRO (2015). Pintura acrílica sobre cartón. 110 cm x 65,3 cm x 13,9 cm. De la serie Prueba de color (2015). Caja de cartón intervenida con pintura de látex.

Gabriela Chérrez. Consigna (2017). Instalación con globos de fibra sintética de poliamida y foco discotequero. Dimensiones variables.

 

Fotografías: Rodolfo Kronfle Chambers

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *