Nueva censura: conversación con Marco Alvarado sobre el cierre de su muestra en el Museo de las Conceptas, Cuenca

En los últimos meses hemos presenciado, con mucha preocupación, un esfuerzo enorme por parte de grupos conservadores por restaurar valores tradicionales en la sociedad. Han creado marchas, como por ejemplo, Con mis hijos no te metas, que promueven la discriminación sexo genérica, el irrespeto a las diferentes formas de habitar el mundo, así como intentos por eliminar derechos históricamente ganados que reconocen las diferencias y se encaminan hacia la construcción de la igualdad. A esto se suman muertes como la de Samuel Chambers. probablemente a manos de grupos que creen ser dueños de la verdad y por ello, se creen con el derecho de “censurar” las diferencias en nombre de su verdad.

Estas manifestaciones han penetrado en los museos ecuatorianos, evidenciando que el Estado laico, propuesto por el liberalismo hace más de un siglo, aún no termina de instaurarse en el país. También devela una ausencia de políticas públicas que garanticen los derechos de las y los artistas, así como de curadores y gestores culturales a ejercer su trabajo en un contexto de respeto y libertad. Es más, nos hace preguntarnos cuánta autonomía tienen los museos, cómo se regulan las relaciones laborales entre artistas o investigadores e instituciones culturales. Así, el problema no se encuentra en que la Conferencia Episcopal Ecuatoriana haya solicitado el cierre de la exposición “La intimidad es política” en el Centro Cultural Metropolitano de Quito y de la exposición “Difícil de leer, entre mi luto y mi fantasma” de Marco Alvarado en la ciudad de Cuenca. El problema se encuentra en la reacción de los gobiernos locales, que derivan en la censura del mural de Mujeres creando en el primer caso, y de la exposición completa en el segundo caso. Reacción que hace imprescindible exigir colectivamente la institucionalidad de políticas culturales  que nos permitan decir: con mis derechos no te metas.

Susan Rocha

Miembro del Comité Editorial de Paralaje.xyz

CONVERSACIÓN CON MARCO ALVARADO VÍA CHAT

Ana Rosa Valdez: ¿Alguien te puso en conocimiento del cierre de tu exposición en el Museo de las Conceptas? ¿Cómo te enteraste de que la muestra fue censurada?

Marco Alvarado: Me lo informó la directora del museo, Mónica Muñoz, tras reunirse con la religiosa directora del convento. Yo había llegado al museo para esperar a Cristóbal Zapata, quien iría con el curador de la Bienal Jesús Fuenmayor. A ellos les hice la visita guiada de clausura. Con censura incluida.

ARV: ¿Hasta cuándo debía estar abierta la muestra?

MA: Hasta el 15 de febrero. En enero se planeaba presentar el libro producido por Festina Lente.

ARV: ¿Por qué se cerró la exposición?

MA: Así ocurrió: Al final de la visita guiada, la mañana del lunes 13, había un grupo de estudiantes, artistas y público en general. Un joven me pidió que le explique algo sobre la urna Catalino, que estaba montada en una pequeña sala aparte de donde estaban las demás obras.  Este joven me reclamó que, según él, yo había colocado una imagen pornográfica en un museo religioso, ofendiendo a los católicos, sin considerar que el Ecuador es un país católico. Acto seguido empezó a golpear el vidrio de la urna. Los compañeros y el profesor le reclamaron por su irrespeto e intolerancia, y dos compañeros se lo llevaron, literalmente en peso. Los estudiantes y el profesor se disculparon. Todo esto terminó como a las 12:30. Nos fuimos a almorzar y luego a una entrevista de radio. Cuando regresamos a las 5 pm para encontrarnos con Zapata y Jesús Fuenmayor, fuimos informados por la directora del museo, de la decisión de desmontar la muestra, a pedido del alcalde y del obispo.

¿Por qué sucedió esto? Creo que visibiliza el poder católico y social cristiano en un momento en que el desprestigio y descrédito de las izquierdas sirve para dar paso a extremas derechas y populismos. Todos tienen en común la amenaza del hiper control a través del discurso moral. Una vuelta al orden. Como está sucediendo en Brasil.

ARV:  ¿La directora del Museo de las Conceptas se ha comunicado contigo para darte una explicación?

MA: Me lo dijo personalmente. Con Cristóbal Zapata y Jesús Fuenmayor presentes. El día lunes 13 a las 5 pm. Ella respondió al Alcalde poniendo a disposición su cargo.

 

ARV: ¿El Museo depende del municipio? Entiendo que es una entidad privada…

MA: El museo es del convento, pero recibe una asignación municipal.

ARV: ¿Cómo vas a proceder frente a la censura de tu trabajo artístico?

MA: Primero con serenidad para reubicar la muestra con la ayuda de Juan Pablo Ordóñez (a quien le compete hacerlo).  Entonces, una vez reinstalados, abrir espacios de debate y reflexión en torno a lo que a mi criterio es la reaparición o el fortalecimiento del fantasma de Febres-Cordero que se suma al de Correa en el escenario nacional. Está ocurriendo un viraje, una vuelta al orden en América Latina causado o provocado por el descrédito de las izquierdas.  Mira lo sucedido en Brasil y el poder que están cobrando las facciones religiosas.

ARV: ¿Habías sido censurado antes?

MA: Si.  En la Bienal de La Habana en 1989. Mi obra fue censurada, desmontada y confiscada por el Estado cubano por orden del Ministro de Educación.

ARV: ¿Qué pueden/deben hacer los artistas frente a casos de censura como el que estás viviendo?

MA: Pienso que esto es algo que nos toca y compete a todos, porque se visibilizan abusos de poder y con qué podemos contar los artistas para defender nuestro trabajo. Facilidades, por ejemplo. ¿Qué pasará con este espacio que tradicionalmente ha sido de la Bienal de Cuenca? ¿Será que ahora los curadores y museógrafos e incluso artistas, deberán filtrar su trabajo para exponer? Filtros católicos activos en este espacio de la Bienal. ¿Qué pasa con las políticas culturales municipales, y del Estado? ¿Existen plataformas, en términos legales, de amparo y protección para los artistas y nuestra libertad de expresión? ¿Es posible regular la actuación de los funcionarios para prevenir su obediencia a los mandatos de prelados religiosos, políticos? Una vez más, hay muchas carencias en términos de espacios expositivos serios.

 

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