PRE/TEXTOS. Piedra, papel y palabra

Compartimos el texto curatorial y un registro fotográfico de la exposición colectiva “PRE/TEXTOS. Piedra, papel y palabra”, conformada por obras del artista argentino Guillermo Iuso, el guayaquileño Jaime Núñez del Arco y un artista quiteño de gran trayectoria: Miguel Varea. La curaduría estuvo a cargo de Rodolfo Kronfle Chambers, quien articuló una reflexión espontánea y potente sobre obras visuales que giran en torno a la escritura, al texto, a la palabra, al lenguaje.

La exposición se inauguró el 14 de junio en el espacio cultural Violenta de Guayaquil y estará abierta hasta el 29 de este mes.

PRE/TEXTOS

Piedra, papel y palabra

Guillermo Iuso       Jaime Nuñez del Arco       Miguel Varea

Por Rodolfo Kronfle Chambers

Esta exposición reúne obras sobre papel de tres artistas que han trabajado con la palabra como elemento característico y medular. Cada uno ha desarrollado, sin embargo, un estilo propio que actúa como registro de su cotidianidad y que ha puesto al servicio de propósitos significantes muy particulares.

Detrás de los recursos con que cada autor estetiza los textos se percibe cierto afán por imposibilitar la lectura fluida de los enunciados que se expresan. Se genera así una demandante dinámica de recepción que es a ratos entrecortada, provocando en el espectador el imperativo por aguzar la comprensión que, más allá de los significados explícitos que conlleva cada oración, abre la experiencia a interpretaciones subjetivas.

No quiero razonar, quiero impactar…

Esto sucede claramente en la nueva obra de Guillermo Iuso (Buenos Aires, 1963) de quien reunimos trabajos que encierran cavilaciones y sentencias. Estas frases, que delatan con crudeza su vida interior, se esbozan sin embargo en un estilo en extremo desenfadado y se decoran con materiales propios de manualidades infantiles. Iuso se manifiesta en un tono entre la reflexión en voz alta y la filosofía de a pie, generando proposiciones que se sienten extrañamente cercanas a lo que cualquiera ha sentido, aunque no lo haya articulado en detalle o, peor aún, confesado. Desde la publicación/exhibición de su libro “Estado de Boarding Pass” (2000) (un delirante equivalente contemporáneo de “La vida de un libertino”, 1736, de William Hogarth), pasando por sus interminables listados, inventarios personales, sondeos del yo y encuestas a sí mismo, el artista deja claro que en su obra no hay aspectos intocables de su vida, que la moral es una construcción más, que las nociones sobre pudor son tan solo normas de convivencia que deben tensarse, que el más nimio de los detalles puede decir algo importante y, por sobre todo, que la intimidad ajena nos es, paradójicamente, casi siempre familiar.

The voices in my head keep sending friend requests…

La obra reciente de Jaime Núñez del Arco (Guayaquil, 1976) desborda los acentos hipsteristas de sus series anteriores para originar atolladeros verbales donde, con cierta dosis de absurdo, hilvana ocurridas proclamas y relatos epocales que se informan tanto de la cultura contemporánea como de su vivencia personal y profesional: un diseñador gráfico de avanzada en el mundo de la publicidad conservadora local. El resultado es un conjunto de máximas que lejos de lo edificante se enseñorean en el sarcasmo y retratan una visión más bien cínica de la sociedad actual. El estilo de estos trabajos se caracteriza por el uso del idioma inglés (parte de la jerga corriente de los consumos culturales que los atraviesan) y por la incorporación de diagramas de Venn, aquellos esquemas donde la intersección de ideas, empleando la teoría de conjuntos, establece lúdicas relaciones que desafían la lógica de su procedencia matemática para proponer otro tipo de razonamientos.

Yo no escribo simplemente hago letritas…

En su práctica de largo aliento Miguel Varea (Quito, 1948) ha sostenido siempre una postura que resulta insumisa y antisistema. Su obra que emerge en los 70’s ha conjugado vertientes de estilo neofigurativo junto al texto, en algunas obras cacofónico y dislocado, como un pastiche de ideas aparentemente inconexas, sometido a sus propias reglas gramaticales (afirmando la letra K como muletilla anarko-personal) y tratado como dibujo en sí. En su propuesta de “lectura visual” el artista ha transmitido una actitud contestataria en el plano social -derivada de su sintonía juvenil con el hippismo-, y crítica hacia el poder político, institucional, e inclusive hacia el sistema arte y sus lógicas. Sus decenas de libretas y cuadernos conforman una manifestación reflexiva del día a día como flujo de conciencia satírico, y son el soporte predilecto para ideas dispersas sobre el “asunto complicadísimo ese de no decir nada”.  Los cientos de páginas en constante expansión que configuran la mega serie llamada “Una estétika del disimulo” se postulan, a fin de cuentas, como un estrambótico manifiesto disidente sobre la vida misma.

REGISTRO FOTOGRÁFICO DEL MONTAJE E INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN 

Por Rodolfo Kronfle Chambers y Juan Carlos Vargas

 

 

 

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