Proyecto artístico T6: Juana Córdova y Marcelo Aguirre

El proyecto artístico T6 constituye una apuesta de fomento al arte contemporáneo desde el coleccionismo privado. Iniciativas como ésta son infrecuentes en la escena local, por ello es importante señalar su pertinencia y valor cultural. Su relevancia, además, se fundamenta en el trabajo curatorial realizado por la historiadora del arte Giada Lusardi, quien acompañó el proceso de selección y producción de las obras.

Compartimos un texto de Fausto Rivera —periodista y crítico cultural— como introducción al registro visual de las propuestas artísticas, y un extracto del discurso inaugural de Lusardi.

Marcelo Aguirre Belgrano. La Espiral. 2018. Pintura acrílica sobre gypsum. 600 x 600 cm. Foto: Alexander Alcocer

Juana Córdova Pozo. Creciente. 2018. Palos de madera, pan de plata y acero. 800 x 220 x 20 cm. Foto: Alexander Alcocer

TORRE SEIS CON OBRAS DE MARCELO AGUIRRE Y JUANA CÓRDOVA

Por Fausto Rivera

Un nuevo edificio de hormigón visto –que recupera el espíritu brutalista del Quito de los años 70- ahora forma parte del paisaje urbano del norte de la capital. Ubicado diagonal a la Plaza Argentina, en la esquina de la avenida 6 de Diciembre y Boussingault, la Torre Seis fue hecha por Semaica y Nuovit, y alberga en su lobby  dos piezas en gran formato de artistas ecuatorianos.

Un mural de la artista cuencana Juana Córdova y un cuadro del quiteño Marcelo Aguirre complementan esta ecléctica edificación de grandes vidrios exteriores que fue diseñada por Diez+Muller Arquitectos. Sus obras fueron seleccionadas luego de que la empresa constructora de la Torre Seis, a través de una convocatoria coordinada por Giada Lusardi, invitara a cinco artistas nacionales de diversas generaciones para que presentarán una propuesta que dialogue con la arquitectura del edificio quiteño. Solo uno debió resultar ganador, pero por el alto nivel de los trabajos se seleccionó a dos.

Lusardi, quien es curadora, historiadora del arte y profesora en la Universidad Católica del Ecuador, invitó inicialmente –junto con un comité- a Juana Córdova, Marcelo Aguirre, Paula Barragán, Paúl Rosero y Dennys Navas. Luego la lista se depuró a dos artistas cuyas propuestas son radicalmente diferentes.

La artista Juana Córdova construyó un gran mural con palos de diferentes tipos de especies de arbustos y árboles -como el guachapele, el bejuco o el muyuyo- de la Costa ecuatoriana. Este material lo recolectó mientras hacía sus recorridos por la playa, en Santa Elena, donde vive hace más de siete años junto con su esposo. El mural -llamado ‘Creciente’- opera como un cascada rabiosa que da cuenta de la potencia de la naturaleza. Solo hay que recordar el invierno de 2017, considerado el más fuerte de los últimos 19 años, que provocó que  los ríos de la Costa salieran al mar, haciendo que las playas se llenaran de palos de diversas formas, los cuales fueron usados por Juana Córdova para estructurar su obra que remite al ambiente marino.

Un cuadro de 6 x 6 metros hecho en acrílico sobre gypsum es la propuesta de Marcelo Aguirre. En esta pieza de dos colores vitales, aparece una espiral gigante que se origina de un pequeño individuo pintado en la esquina inferior derecha. Llamado justamente ‘La espiral’, este cuadro propone una suerte de viaje subjetivo del espectador por los ciclos de la vida. De carácter simbolista, la obra de Aguirre se ubica en el interior del lobby de la Torre Seis, a diferencia de la Córdova, que está en la entrada exterior del edificio. Tanto los usuarios de la Torre Seis como los transeúntes de esa zona pueden observar sin restricciones estos dos trabajos.

Esta iniciativa privada busca incrementar el valor patrimonial del edificio y poner en circulación obras de alta calidad estética en espacios compartidos de Quito, además del apoyo económico que le dieron a los cinco artistas para que desarrollaron sus propuestas y para que lo dos finalistas las ejecutaran.

Marcelo Aguirre Belgrano. La Espiral. 2018. Pintura acrílica sobre gypsum. 600 x 600 cm. Fotos: Alexander Alcocer

 La espiral simboliza la vida y transmite la idea de crecimiento, evolución y expansión. En la naturaleza es una de las formas más frecuentes: galaxias, corales, remolinos, huracanes, los cuernos de los animales, el ADN etc. El símbolo de la espiral aparece en todo el mundo en diferentes culturas, en el arte, la religión, la mitología, los sueños, la ciencia. La encontramos por doquier, en el macrocosmo y microcosmo. A través de un arquetipo de crecimiento y transformación del orden físico y espiritual, la Espiral de Aguirre induce un estado contemplativo y de introspección en los transeúntes de la T6.

Juana Córdova Pozo. Creciente. 2018. Palos de madera, pan de plata y acero. 800 x 220 x 20 cm. Fotos: Alexander Alcocer

En esta obra Cordova trabaja a partir de un evento natural específico que evidencia un cambio en el orden normal del clima del territorio donde ella reside y que le sirve para comprender lo que sucede a nivel global. Por otro lado, introduce un fragmento de playa en la sierra, incorporandolo en las actividades de la cotidianidad urbana, tan distantes de la vida natural. Creciente pretende congelar el momento en que el río salió al mar cubriendo las playas de palos y raíces. En esta pieza utiliza material recogido en las playas de Manabí para recrear y estructurar un gran tejido de formas orgánicas en diálogo con la arquitectura contemporánea del espacio de la T6.

 

EXTRACTO DEL DISCURSO INAUGURAL DE GIADA LUSARDI

En junio del 2017 Semaica se puso en contacto conmigo para comentarme que estaba construyendo un edificio llamado TORRE 6, y que querían una obra de arte para su lobby.

Desde un inicio este interés de SEMAICA se combinaba con otro, el de crear un formato de convocatoria que permita ofrecer un apoyo económico a cinco artistas para que desarrollen un proyecto específico para este espacio y, al mismo tiempo, ofrezca a SEMAICA una serie de propuestas muy variadas, en términos de lenguajes artísticos y de contenidos, garantizando la posibilidad de escoger entre un amplio abanico de posibilidades.

Como coordinadora del proyecto propuse una lista de artistas muy talentosos y profesionales que, a mi juicio, podían funcionar para la pared designada a hospedar la obra: una superficie de hormigón armado de alrededor de 7 por 6 metros que es la que ahora ocupa la obra de Marcelo Aguirre.

La idea de pagar honorarios a los artistas por la entrega de la propuesta permitió ampliar la invitación a creadores de Quito, Guayaquil y Cuenca, a los cuales se les pudo pedir viajar a la capital para vivir la experiencia del espacio de la T6. La selección de los artistas reflejó también el interés de impulsar un diálogo intergeneracional y de género, convocando a artistas de corta, mediana y larga trayectoria, hombres y mujeres.

Los artistas invitados fueron finalmente: Juana Cordova, Marcelo Aguirre, Paul Rosero, Dennys Navas y Paula Barragán, quienes desarrollan líneas de trabajo muy heterogéneas que debían resolver la propuesta a partir de sus búsquedas individuales.

La calidad de los proyectos entregados fue tan elevada que en lugar de escoger una sola obra se duplicó el presupuesto y se decidió producir dos de ellas: La Espiral de Marcelo Aguirre y Creciente de Juana Cordova.

A lo largo de los meses SEMAICA fue capaz de mostrarme “el arte de la construcción” y demostrarme cómo los conocimientos empíricos son indispensables para hacer real el mundo de las ideas, así como la importancia del aporte privado al campo de las artes. La relación con los artistas me ha recordado lo maravilloso que es entrar en sus pensamientos y poder ver el mundo a través de sus ojos.

Pero lo más importante que aprendí es que con buena voluntad, respeto recíproco y trabajo interdisciplinar es posible alcanzar objetivos mucho más ambiciosos de los que se podrían imaginar solos.

Sobre el Proyecto Artístico T6 el artista Alexander Alcocer realizó dos hermosos micro documentales, el primero registra la primera etapa del proyecto e ilustra las propuestas de los artistas invitados, mientras que el segundo registra la producción de las obras de Juana Cordova y Marcelo Aguirre, sus procesos, vicisitudes y anécdotas que siempre existen cuando las producciones son tan complejas.

VER: VIDEO SOBRE EL PROYECTO ARTÍSTICO T6

 

 

PROCESO DE PRODUCCIÓN DE LA OBRA DE JUANA CÓRDOVA

PROCESO DE PRODUCCIÓN DE LA OBRA DE MARCELO AGUIRRE

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Fotografías: Alexander Alcocer, José Ignacio Correa y Giada Lusardi

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