Proyecto Waka: Exposición en Flacso Arte Actual

El proyecto Waka es un proceso de creación-reflexión impulsado por el Departamento de Antropología, Historia y Humanidades de la Flacso Ecuador. Fue presentado a manera de exposición en el espacio Arte Actual el pasado mes de septiembre, en el marco del X Congreso Internacional de Etnohistoria. La muestra, curada por la antropóloga María Fernanda Troya, reunió distintas aproximaciones culturales y artísticas a las wakas o huacas, lugares o entidades sagradas en la espiritualidad ancestral del mundo andino. En la muestra participaron Eduardo Kingman Garcés, Stephano Espinoza, Eliana Ordóñez, Sofía Ferrín, Angélica Alomoto, Marco Pinteiro y Favio Caraguay.

Compartimos el texto curatorial de María Fernanda Troya, y un registro panorámico de la exposición.

Las wakas, su capacidad de transformación y de comunicación

Una lectura abierta

Por María Fernanda Troya

 –

“[…] toda representación de la divinidad, la divinidad misma, todo objeto sagrado en el cual reside una divinidad; todo templo o lugar que, en la creencia de los indígenas, es habitado por un espíritu, bueno o malo; las tumbas y los lugares de sepultura; toda manifestación de belleza o de fealdad extraordinaria cuya origen tiene que ser buscada afuera del orden natural de las cosas […]; las grandes fuentes que brotan entre las rocas; pequeñas piedras de colores varios halladas en los arroyos o en la orilla del mar; los peñascos escarpados y las altas montañas; las cordilleras […]”

(Die Kechua-Sprache, Johann Jakob von Tschudi, 1853)

La exposición del Proyecto Waka es parte de un proceso que nació de una invitación de Arte Actual y del X Congreso Internacional de Etnohistoria. Para ello se realizó una convocatoria pública a artistas y creadores visuales para la realización de un laboratorio de reflexión-creación (abril 2018). De esa dinámica surgieron los proyectos concretos expuestos aquí. Nos propusimos a la vez un acercamiento desde estudios formales académicos, como también desde los saberes ancestrales. El propósito de esta exposición no es ilustrar lo que sería una waka contemporánea sino indagar en algunas de las cualidades de las wakas como puntos de partida para la creación artística. Así por ejemplo su capacidad de transformación, que ha sido subrayada por algunos académicos como por ejemplo Frank Salomon en su estudio de la estructuración semántica del Manuscrito de Huarochirí. De acuerdo a este autor las huacas estarían caracterizadas por ejemplo por una capacidad de transformación constante en términos materiales, por ejemplo de lo «blando» a lo «duro», proceso que de algún modo se cristalizaría en el hecho de que muchas huacas viejas sean montañas o piedras. Esta capacidad de transformación y dualidad se evidencia en las piezas de Stephano Espinoza y Favio Caraguay. El primero evoca los enchaquirados de Engabao, seres considerados semisagrados según ciertas investigaciones arqueológicas. Y Caraguay evoca este carácter de transformación constante en sus motivos pictóricos de gráficas alusivas a lo andino.

Stephano Espinoza. Waka Marica: Lxs enchaquiradxs de Engabao. 2018. Óleo sobre lienzo.

Caraguay. Sinchi Wakañan. arte desde otro saber. 2018. Acrílico sobre lienzo.

Otro aspecto que se trabajó fue el caracter aural y oracular de las huacas a través del trabajo de Marco Curatola Petrocchi, investigador peruano. En efecto, como se puede mirar en una de las célebres ilustraciones de El primer nueva corónica y buen gobierno de Guamán Poma de Ayala, las wakas son entidades con las que el Inca o sus sacerdotes tenían la capacidad de comunicar a modo de oráculo. Curatola estudia este caracter oracular, en lazo con el carácter aural de ciertas wakas que se evidencia en el hecho de que muchas coinciden con cascadas o con lugares en donde se producen fenómenos particulares en torno a sonidos de la naturaleza. En las piezas de Angélica Alomoto y Marco Pinteiro podemos encontrar evidenciados algunos rasgos de este caracter aural. Alomoto compone una instalación de piezas cerámicas de su autoría, resultado de un proceso de investigación importante sobre los pueblos de las cuencas del Alto Napo. Desde su conocimiento sobre saberes ancestrales, las prácticas vivas de los rituales a deidades se evidencian a través de la combinación de la cerámica, el agua y el sonido de los silbatos rituales también realizados por ella. Para esta pieza la artista colaboró con Karina Cortés y Marco Pinteiro. Este último nos ofrece además una lectura contemporánea de ese carácter aural de las wakas a través de la música electrónica.

Angélica Alomoto en colaboración con Karina Cortés y Marco Pinteiro. ri ri    ri ri    ri ri. 2018. Instalación + acción ritual sonoro. Materiales: mokaguas, agua, piedras, sistema sonoro, silbatos cerámicos.

A las wakas en tanto entidades de lo sagrado se les rinde una diversidad de ritos y ofrendas, así por ejemplo Sofía Ferrin construye una apachita de libros, evocando estas acumulaciones de piedras en los caminos del sur de los Andes, ofrendas de los caminantes en este caso mediante la palabra y la literatura. El libro como oráculo moderno está implícito en esta pieza.

Sofía Ferrín. Umawaka. 2018. Intervención con libros y papel.

Eduardo Kingman Garcés, por su parte, alude a las huacas a través de la mirada de José María Arguedas. Su propuesta resulta de un estudio minucioso de la obra del peruano por medio de dibujos que evocan personajes descritos por él, dibujos que se acompañan de una suerte de altar hecho con objetos de arte popular y material volcánico. A ello se acompañan pequeños textos de Arguedas y la voz de este autor a través de su canto combinado con el viento del Cayambe.

En el contexto de luchas y reivindicaciones actuales de parte de colectivos campesinos e indígenas de nuestro país, la pieza de Eliana Ordóñez complementa este panorama evocando la importancia de una lectura política que desde los saberes nos lleve a una reflexión sobre nuestra relación con la naturaleza. Como diría Carmen Bernand en su estudio sobre cerros y páramos en Pindilig, ciertas creencias profundas arraigadas en el mundo campesino evocan e implican la relación de los hombres con estas entidades suprahumanas a través de sus relaciones con los cerros y los páramos, que se evidencian en expresiones como el ser “botado del cerro”, o en lo que una de las mujeres campesinas de la región austral, cuyo testimonio fue registrado por Ordóñez, manifestó: “el agua se esconde”. El agua, en tanto manifestación concreta de lo sagrado, reaccionaría así a la violencia de la exploración minera en los cerros y páramos.

La exposición Proyecto Waka reúne así un conjunto de miradas actuales sobre este concepto importante de la religiosidad andina desde la creación artística. El conjunto de piezas que la conforman exploran el tema de las wakas en tanto entidades poderosas que influyen en el devenir de lo humano, y cuya principal característica es su capacidad de transformación, cuya finalidad es la comunicación y manifestación de lo espiritual.

María Fernanda Troya

Curadora

Eduardo Kingman Garcés. Lecturas, miradas, grafías. 2018. Dibujos pequeño formato: acuarela y tinta sobre papel. Pinturas: acuarela, tinta y acrílico sobre papel. Instalación: técnica mixta (puerta, objetos de arte popular, piedras volcánicas).

 

 

Eliana Ordóñez Ch. El corazón de oro. 2018. Este video recoge los testimonios de mujeres activistas que hasta agosto de 2018 se encontraban resistiendo a la explotación minera en Río Blanco – Molleturo, en el Frente de Resistencia de San Pedro de Yumate, y en la Vigilia por el Agua en el Parque Calderón de Cuenca.

Eliana Ordónez Ch. El corazón de oro. 2018. Diseño en 3D, fundición en cera perdida y vaciado en oro (Sajo Joyería – Cuenca).

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *