«Sólo a través del otro puedo saber quién soy». Memorias fotográficas de la inmigración europea al Ecuador (1930-1970)

La exposición que actualmente se presenta en el hall rojo del Museo de la Ciudad merece ser recorrida más de una vez. La muestra exhibe fotografías documentales de extranjeros europeos llegados al Ecuador en la primera mitad del siglo XX, quienes comenzaron a registrar los parajes naturales, los asentamientos poblacionales y sus habitantes. También se incluyen videos, mapas, publicaciones y artefactos tecnológicos de la época.

La mirada del otro, el inmigrante europeo, supone un enfoque particular cuyo valor histórico y cultural reside precisamente en su diferencia: en las imágenes de la exposición podemos reconocernos o no. Podemos encontrar rastros de nuestra propia historia o, al contrario, experimentar una distancia con respecto a la visión europea que se nos revela, en ciertos casos, exotizante. He ahí la importancia de analizar los modos de ver que se manifiestan en los motivos, composiciones y encuadres fotográficos y audiovisuales.

Agradecemos a Paulina León por compartir su texto curatorial y una amplia documentación de la muestra, que estará abierta al público hasta el 19 de agosto.

Fotógrafos de la exposición: Rolf Blomberg (1912, Suecia), Karl Goldschmid (1896, Suiza), Gottfried Hirtz (1908, Francia/Alemania), Isidor Kaplan (1898, Letonia), Hans y Gi Neustätter (1911, Alemania), Erwin Patzelt (1924, Alemania), Arthur Weilbauer (1897, Alemania).

 

Hans y Gi Neustädter en Quevedo

Texto curatorial por Paulina León

La primera mitad del siglo XX, en el marco de la primera y la segunda guerra mundial, Europa se convierte en un continente en crisis. En aquellos años muchos europeos llegaron a Suramérica, huyendo de la dictadura nacionalsocialista, de las guerras y sus secuelas, y sin poder imaginar un futuro en sus propias tierras. Hubo también quienes llegaron por razones laborales en un momento en que el progreso de la industria en el continente requería profesionales altamente cualificados. Y no faltaron aquellos que llegaron por curiosidad a explorar nuevas tierras. Es así que un buen número de germanoparlantes se asentaron en el Ecuador, constituyéndose en una comunidad importante ubicada principalmente en la ciudad de Quito.

Los recién llegados, llenos de curiosidad y asombro por estas “exóticas” tierras, se convirtieron rápidamente en exploradores de este país, recorriendo minuciosamente este territorio y estudiando su vegetación, su fauna y principalmente las personas que en él habitaban. Estas búsquedas fueron registradas en fotografías, dibujos, escritos, mapas, películas y otros soportes, que representan ahora un importante archivo del Ecuador de esa época.

Particularmente las fotografías, que representaban en ese momento una técnica novedosa para el contexto local, no tardaron en aparecer en las portadas de revistas y libros de la época a nivel nacional e internacional. Varios de estos inmigrantes desarrollaron rápidamente vínculos con artistas ecuatorianos y formaron parte de la escena cultural local.

Una selección de este material, poco conocido por encontrarse en archivos privados y familiares, será el corpus de esta exposición artística a llevarse a cabo en el Museo de la Ciudad de Quito, durante el verano 2018.

Más allá de la evidente construcción de un imaginario de alteridad que suponen estas imágenes, la exposición busca indagar en la condición de ser extranjero y en la fascinación de una mirada que percibe algo por primera vez, con su extraordinaria capacidad de asombro. A través de esa distancia infranqueable que brinda la posibilidad de ser un espectador foráneo, se indagan las posibilidades de plasmar instantes efímeros de un momento percibido como único y mágico. Aquí el ejercicio de la distancia no es concebido como un impedimento, sino como un regalo; pues en el acto de mirar al otro está quizá la única forma de verse a uno mismo. Los ojos en su ejercicio de mirar hacia afuera paradójicamente nos permite vernos mejor a nosotros mismos y (re)descubrirnos.

Rastreamos la noción de este (auto)reconocimiento a través del material artístico producido por los exploradores que fungieron de fotógrafos, cronistas, etnógrafos, naturalistas, cineastas, dibujantes, periodistas; y la relación que entablaron entre ellos en el afán de construir una nueva comunidad de pertenencia.

 

Paulina León, junio 2018

Rolf Blomberg
Karl Goldschmid en Tiputini, Yasuní, Napo.

Karl Goldschmid en Tiputini, Yasuní, Napo

Rolf Blomberg

Gottfried Hirtz

Gottfried Hirtz
Hans y Gi Neustädter con beatas

Gi y Olga Neustätter

Hans y Gi Neustätter con amigos en Cuenca

Hans y Gi Neustätter en la playa

Arthur Weilbauer

Isidor Kaplan
Isidor Kaplan
Isidor Kaplan

Isidor Kaplan

Erwin Patzelt

Erwin Patzelt

Erwin Patzelt

Erwin Patzelt

 

Erwin Patzelt

 

Erwin Patzelt

FOTOGRAFÍAS DE LA EXPOSICIÓN

Cortesía de Paulina León

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