desMarcados. Indigenismos, arte y política (1917-2017)

Compartimos un artículo de Fernando Rosero Garcés sobre “desMarcados. Indigenismos, arte y política (1917-2017)”, la más reciente exposición del Centro Cultural Metropolitano de Quito. Rosero es Doctor en Sociología Rural por el Instituto de Altos Estudios de América Latina, IHEAL, Universidad de París III, Sorbona Nueva. Es autor de varias publicaciones sobre comunidades indígenas y movimientos…Continúa leyendo desMarcados. Indigenismos, arte y política (1917-2017)

Lo bueno, lo potable y lo innombrable del 2017 según Ana Rosa Valdez

En Paralaje culminamos el año con una entrevista colectiva sobre aquellos temas y problemas que fueron clave en el 2017, y que nos permitirán continuar con nuevas reflexiones en el 2018. En este posteo participa Ana Rosa Valdez, curadora y crítica de arte, directora editorial de Paralaje.xyz.   ¿Cuáles fueron los temas y problemas claves…Continúa leyendo Lo bueno, lo potable y lo innombrable del 2017 según Ana Rosa Valdez

“El arte latinoamericano no es un ideal, es un campo de juegos de poder”. Entrevista a Cuauhtémoc Medina

POR ANA ROSA VALDEZ – En el Ecuador son escasas las ocasiones en que podemos asistir a debates rigurosos y profundos sobre arte contemporáneo regional. Es por esto que una iniciativa como “Jaque, partida entre curadores” del Centro Cultural Metropolitano de Quito resulta tan oportuna. En su segunda edición, realizada del 11 al 13 de…Continúa leyendo “El arte latinoamericano no es un ideal, es un campo de juegos de poder”. Entrevista a Cuauhtémoc Medina

La intimidad es política, más allá del ‘Milagroso Altar Blasfemo’

Por Ana Rosa Valdez Publicado originalmente en Cartón Piedra de Diario El Telégrafo – Es difícil hablar de la exposición La intimidad es política del Centro Cultural Metropolitano de Quito (CCM) sin dejarse provocar por la polémica suscitada por el Milagroso Altar Blasfemo del colectivo boliviano Mujeres Creando, un mural que se apropia de la iconografía católica…Continúa leyendo La intimidad es política, más allá del ‘Milagroso Altar Blasfemo’