CIUDAD MODELO: memoria del Barrio Solanda

Por Fabiano Kueva

Para Gloria, en la casa que no vivió…

Toda memoria es parcial, es la suma de unas voces y unas voluntades. Toda memoria es un corte temporal y espacial, es un paisaje deseado en el que no hay elementos “menores o dispersos”, ya que cada fragmento desencadena otros tantos. CIUDAD MODELO es apenas una hebra del inmenso tejido que es el Sur de Quito y el barrio Solanda. Una apuesta por construir colectivamente de los archivos del presente y hacer de la investigación una herramienta de activación comunitaria.

CIUDAD MODELO inició su recorrido en agosto de 2016 como parte del Museo Nómada, evento de arte curado por Ana María Garzón que interpelaba la grandilocuencia oficialista de HABITAT III. A partir de ahí, la investigación amplió sus alcances, metodologías y orientaciones. CIUDAD MODELO por su propia dinámica no podía limitarse a una simple práctica autoral, requería un habla plural y perspectivas variadas. Por esto, convoqué a un grupo de colegas comprometidos con la lectura crítica de la ciudad: Nelson Ullauri, gestor cultural del Sur de Quito con una gran trayectoria; Ana María Durán, arquitecta y docente impulsora de valiosos procesos de documentación arquitectónica; Pamela Ramón, antropóloga solandeña, quien aporta desde dentro con una mirada fresca e irreverente; finalmente Don Patricio Jácome, quien desde su foto estudio ha sido el cronista visual de Solanda.

Paisaje post HABITAT III, Archivo Ciudad Modelo, 2016.

El proyecto

I. Uno los efectos del primer “boom petrolero” del Ecuador, durante la década de 1970, fue el diseño y ejecución de planes masivos de vivienda, principalmente en Quito y Guayaquil. El crecimiento poblacional y la migración interna generaron el llamado “déficit de vivienda urbana”, lo que permitió posicionar en el país nociones de vivienda “popular” o “mínima” vigentes hasta la actualidad. Importantes sectores de Quito son el resultado de la construcción intensiva de este tipo de vivienda y sus transformaciones en el tiempo. Estos programas de inversión fueron iniciativas tanto estatales como privadas, en muchos casos con fondos provenientes de préstamos internacionales.

Barrio Solanda, Archivo Ciudad Modelo, 2017.

II. El PLAN DE VIVIENDA SOLANDA se asentó en el Sur de Quito sobre 150 hectáreas –que antes fueron la Hacienda Marquesa de Solanda– donadas en 1976 por María Augusta Urrutia a la Fundación Mariana de Jesús. Esta entidad, en alianza con la Junta Nacional de la Vivienda –creada en 1973 por el gobierno militar de Guillermo Rodríguez Lara–; la Agency for International Development (AID) –organismo de cooperación internacional del gobierno de Estados Unidos–; y el Municipio de Quito, diseñaron, financiaron y ejecutaron un proyecto de “BARRIO MODELO”, bajo conceptos de vivienda “progresiva”, es decir inacabada. Este PLAN fue parte de la agenda geopolítica para el “desarrollo” y control de “la pobreza” promovidas, en el marco de la “guerra fría”, como “freno” a la emergencia de los movimientos insurgentes en la región.

María Augusta Urrutia con funcionarios de la AID, c.1979.
Fundación Mariana de Jesús.

Algunos rasgos del proyecto de ciudad basado en “BARRIOS MODELO” fueron: desencadenar la especulación sobre el valor de la tierra en las zonas privadas aledañas; la reducción desde el canon máximo/mínimo del espacio habitable por persona; la elección de sistemas constructivos en beneficio de grupos locales de poder económico; el diseño inacabado como estrategia precarizante; el trazado normativo de los espacios “comunitarios”; y el endeudamiento a largo plazo como disciplina social bajo la etiqueta de “pobreza”.

Vivienda en Chile (1943)

III. Tras varios viajes de funcionarios de la Fundación Mariana de Jesús a Chile y Colombia –países de referencia sobre vivienda “social” desde una visión “desarrollista y modernizante”– el proyecto definitivo del PLAN DE VIVIENDA SOLANDA estuvo a cargo de los arquitectos ecuatorianos: Adolfo Olmedo, Ernesto Guevara y Walter Moreno*. Fue presentado a concurso como proyecto urbanístico de vivienda colectiva en la 1ra Bienal de Arquitectura de Quito en 1978, sin recibir ningún tipo de reconocimiento.

Trazado urbanístico Plan Solanda, Fundación Mariana de Jesus – Junta Nacional e la Vivienda, 1978, Archivo MIDUVI.

Los “BARRIOS MODELO” como Solanda, y posteriormente Turubamba o Carapungo fueron, además, una estrategia por parte del Estado y el Municipio para “contrarrestar” las invasiones de tierras generalizadas y la “ola” de construcción de vivienda “informal” en el Sur y el Norocidente de Quito, sectores que a su vez constituían un espacio germinal de organización política popular. En un escenario de ciudad históricamente segregada y con variadas fronteras internas.

El tránsito del PLAN DE VIVIENDA al BARRIO SOLANDA se prolongó por varios años –la entrega de viviendas se inició apenas en 1986 como parte del PLAN TECHO del gobierno de León Febres Cordero–, siendo capital electoral de algunas administraciones municipales.

León Febres Cordero (Presidente del Ecuador), Gustavo Herdoiza (Alcalde de Quito), 1986.
Archivo Diario El Comercio

Entre los años 2000 y 2003 viví en el BARRIO SOLANDA. En ese período, ya era palpable el impulso económico fruto de la “ola migratoria” de ecuatorianos a España, Italia y Estados Unidos, como consecuencia de la crisis política y económica que desembocó en el “feriado bancario” de 1999. Las remesas y envíos de dinero, además de facilitar la vida y la educación de muchas familias –fracturadas y extendidas–, transformaron el pulso vital del barrio en diversas esferas.

Barrio Solanda, 1989. Archivo Diario el Comercio.

Por ejemplo: la proliferación de pequeños negocios como tiendas de abarrotes y de comida preparada, sobre todo en la “Calle J” (José María Alemán), que se convirtió paulatinamente en el ícono de estos emprendimientos. Otro cambio operó en las formas de agrupación y visibilidad de los jóvenes –de familias migrantes y no– que mediante música, ocupación del espacio público y pintas o grafitis marcaron una nueva territorialidad en todo el Sur, con fronteras y micropoderes en disputa social, estética y generacional.

Sector 1 Solanda, 2016. Archivo Ciudad Modelo

Adicionalmente, el ingreso sistemático en el Sur de capitales corporativos, de gran escala, para la construcción de centros comerciales, cines multisala, supermercados y cadenas transnacionales de comida y ropa, detonaron una fuerte presión sobre la comunidad, cuyo tejido económico y social es intenso pero frágil, basado en el “día a día” y que se enfrenta en desigualdad a las lógicas del mercado.

Pero el cambio más significativo en Solanda fue su desborde arquitectónico: la autoconstrucción, ampliación y reciclaje emprendidos por la mayoría de vecinos, que transformaron el diseñó urbanístico de 1978 de modo irreversible, haciendo emerger unos nuevos paisajes y por ende unas nuevas poéticas. Una arquitectura informal/casera/radical que a lo largo de varias décadas buscó HACER HABITABLES las casas y el barrio, rehaciendo el proyecto original de vivienda “progresiva” y demostrando el fracaso estatal en cuanto a diseño social.

Barrio Solanda, 2016. Archivo Ciudad Modelo.

 

Si el plan original de Solanda se pensaba para 20.000 personas, según el censo del 2014 se cifran 80.000 vecinos. Actualmente se estiman cerca de 100.000 –debido al flujo de migrantes de provincia, así como de colombianos, cubanos y venezolanos–. Esto convierte a Solanda en una de las zonas de mayor densidad cultural, pues al haber roto la lógica del “barrio periférico” se convirtió en epicentro de la vida en el Sur de Quito. Así, Solanda revirtió el sentido de lo “modélico” no como algo “racional y funcional”, sino como una potencialidad de experiencias y luchas orientadas a reafirmar la vida.

V. Con estos antecedentes y premisas, CIUDAD MODELO: memoria del barrio Solanda se propuso realizar una investigación que conjuga varios ámbitos, y que, a modo de exposición itinerante recorre Galería +ARTE y las Casas Comunales del barrio entre octubre y diciembre de 2017, con actividades complementarias como charlas, talleres y conciertos.

Dado que la COMUNIDAD SOLANDA es diversa y compleja, el proyecto trabajó en tres ejes:

1) Un levantamiento participativo de la memoria del BARRIO y una cartografía crítica desarrollada junto a líderes históricos, organizaciones y vecinos.

2)La conformación de un archivo documental del barrio desde 1975 en entidades estatales, municipales y organismos internacionales.

3)Un inventario audiovisual de los DESARROLLOS ARQUITECTÓNICOS Y CONSTRUCTIVOS emprendidos por las familias, con énfasis en la creatividad de las formas y las poéticas del estar.

CIUDAD MODELO, al igual que el barrio, está en permanente construcción. Todos sus materiales podrán consultarse en la página web: www.ciudadmodelo.org y en el mediano plazo serán sistematizados en una publicación impresa de circulación libre. Más allá de visiones idealizadas de la comunidad o lo comunitario, percibimos un futuro de posibles redes de vecinos interesados en la memoria, la soberanía alimentaria, las artes o los deportes, con miras a un futuro mejor para el Sur de Quito.

Memoria del barrio Solanda (Capítulo 1, 2017)

El tema de la vivienda “social” o “popular” es cíclico, porque produce réditos políticos inmediatos. Eventos recientes como la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de abril de 2016; la construcción de las llamadas “ciudades del milenio”; o el reciente plan “Casa para Todos” del presidente Lenin Moreno, hacen pertinente un proyecto como CIUDAD MODELO pues posibilita la reflexión, desde las propias comunidades, para interpelar la verticalidad de los planes de vivienda “popular”, el rol del Estado y los imaginarios de la “pobreza”. En definitiva, disputar la Ciudad como signo y como realidad.

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Fabiano Kueva

Solanda, octubre 2017.

Como consta en la página 78 del libro/catálogo publicado en 1979 por la Primera Bienal de Arquitectura de Quito (realizada en 1978), además participaron en el diseño del PLAN DE VIVIENDA SOLANDA:

“Estudios preliminares. Arquitectos:  Juan Fernándo Pérez A. – Roberto Miño Garcés – Fernando Bajaña M. – Ernesto Dighero E.

Anteproyecto. Arquitectos: Juan Fernándo Pérez A. – Ernesto Guevara D. – Adolfo Olmedo G. – Roberto Miño G. – Fernando Bajaña M. – Ramiro Villalba C. – Homero Sandoval M. – Ernesto Dighero E. – Walter Moreno A.”

Plan Socio Vivienda, provincia de Napo, 2016. Archivo Ciudad Modelo

Descargar folleto del proyecto en el siguiente enlace:

CIUDAD_MODELO_FOLLETO_24-10-2017

3 comentarios en “CIUDAD MODELO: memoria del Barrio Solanda

  1. Esta Memoria de Solanda es falsa por incompleta y modificadora de las fechas y excluidora de actores que de una u otra manera tuvieron que ver con su realización.
    Concretamente, siendo uno de los profesionales arquitectos que inició el proyecto de la Urbanización “Solanda” conjuntamente con el arquitecto Juan Fernano Pérez, solicito comedidamente que por lo menos nuestros nombres sean incluídos y particularizar que fuimos a especializarnos en España; no en los países a los que se refiere la Memoria; por otro lado menciona fecha equivocada como de creación de la Junta de la Vivienda y otros datos.
    También fue invitado para conocer, analizar y juzgar el Proyecto Original, el arquitecto Jaime Dávalos; prestigioso profesional quiteño, uno de los creadores de la Facultad de Arquitectura de Quito; cuando regresó de Holanda a donde también había viajado por temas de la Vivienda.
    Y así, por el estilo, de manera que pongo a sus ordenes la colaboración que podría proporcionar para enriquecer su trabajo, en el pie, como solicita su web, proporciono mis datos.
    Gracias por su atención y rectificaciones.

    1. Estimado Arq. Miño:

      En Paralaje agradecemos su interés en el tema. Hemos canalizado su comentario con el autor del texto pues creemos que su contribución será valiosa para seguir construyendo la memoria del barrio Solanda.
      Un saludo cordial

      Ana Rosa Valdez
      Directora Editorial

    2. Estimado Sr.
      Roberto Miño Garcés
      Arquitecto y Urbanista.
      Ciudad.-

      Primeramente, como autor del texto publicado por PARALAJE y como coordinador del proyecto CIUDAD MODELO, agradezco su interés en nuestro proyecto y sus comentarios.

      Sin duda, el aporte de un profesional que en su momento estuvo vinculado al PLAN DE VIVIENDA SOLANDA constituye una voz clave e informada. Durante el período que nuestro proyecto lleva de vida (17 meses) hemos buscado pistas, en varias entidades e instituciones, que nos direccionen a miembros del equipo que estuvo a cargo del diseño arquitectónico-urbanístico del PLAN DE VIVIENDA SOLANDA pero no tuvimos suerte. Por tanto, celebro que esta publicación posibilite que podamos establecer contacto directo y dialogar con usted para conocer su testimonio sobre el PLAN DE VIVIENDA SOLANDA, tema que evidentemente es susceptible de múltiples lecturas y entradas conceptuales dada su escala y complejidad.

      En segundo lugar, me gustaría aclarar cual es el andamiaje conceptual y metodológico que impulsa el proyecto CIUDAD MODELO:

      – Como señalo al inicio de mi texto publicado en PARALAJE, y no a manera de descargo, asumimos que los procesos de memoria social, en este caso de dimensión comunitaria pero de resonancia amplia, no pueden ser “totales”, “absolutos” o “definitorios”, son sobre todo aproximaciones conceptuales, ensayos metodológicos y opciones políticas. Nuestra postura política respecto de la memoria es facilitar espacios con la comunidad del barrio Solanda que nos permitan tejer un relato polifónico y plural desde la base, desde los vecinos y vecinas, desde sus saberes y testimonios. CIUDAD MODELO es un catalizador, una mediación, no una “voz autorizada”.

      Esta opción se asienta en un trabajo profesional que desde varios saberes, no solo disciplinas, y más allá de la mirada funcional de fechas, porcentajes y cifras, mira la COMUNIDAD DE SOLANDA como un espacio de vida, un paisaje del trabajo, unas capas históricas complejas, unos sujetos diversos, cuya voz no estuvo presente en la etapa de diseño arquitectónico-urbanístico del PLAN DE VIVIENDA SOLANDA, no solo porque esta COMUNIDAD fue un proceso de conformación posterior desencadenado por el habitar el PLAN DE VIVIENDA, sino porque la arquitectura y el urbanismo en nuestro país respondían, quizás aun responden, a unos paradigmas y una lógicas de producción y división de trabajo, que otorgaban al profesional de la arquitectura y el urbanismo y las entidades implicadas la “autoridad” sobre el tema de la vivienda. De ahí, que vista en perspectiva, la misma palabra “popular”, “social” o “progresiva” sea un enunciado etéreo, maleable según la agenda política local y geopolítica regional.

      Entonces, si algo no es CIUDAD MODELO es una “memoria oficial u oficiante”, ni un “altar institucional o patrio” a las entidades o las individualidades involucradas en el PLAN DE VIVIENDA SOLANDA en ninguna de sus etapas. CIUDAD MODELO es un proceso de trabajo que se nutre de practicas y disciplinas heterodoxas para revisar críticamente las narrativas “desarrollistas y posdesarrollistas”, los imaginarios de “pobreza”, los roles institucionales en el “ordenamiento” de las ciudades y el halo “civilizatorio” atávico a todo proceso de planificación urbana dado desde los paradigmas de la modernidad.
      Desde mi espacio habitual, el arte contemporáneo, no entiendo la arquitectura como una “disciplina hermética” o “ciencia exacta”, ni como un “gesto autoral”, ni como un saber “único o autosuficiente” sino como un campo que no es ajeno a las relaciones de poder y conocimiento que atraviesan toda actividad intelectual. Y contemporáneamente, sobran los ejemplos en que la arquitectónica cede en sus fronteras y se entrelaza, se contamina, con otras prácticas ya muy distantes de la lógica de “diseñar para edificar”.

      – La mención que mi texto hace sobre el equipo de profesionales a cargo del PROYECTO DEFINITIVO del PLAN DE VIVIENDA SOLANDA es una cita textual de la página 78 del libro/catálogo publicado en 1979 por la Primera Bienal de Arquitectura de Quito (realizada en 1978), en el cual constan todos los proyectos participantes en ese certamen. Sin embargo, la “rectificación” que usted solicita creo acertada y pertinente, por lo cual mencionaremos en el pie de página respectivo, tanto a los profesionales participantes en los ESTUDIOS PRELIMINARES como en el ANTEPROYECTO, tal cual consta en la misma publicación de la Primera Bienal de Arquitectura de Quito.

      CIUDAD MODELO no es una indagación en detalle sobre el curriculum vitae personal de ninguno de los profesionales participantes en las etapas del PLAN DE VIVIENDA SOLANDA. Sino una breve panorámica de los debates, paradigmas y políticas públicas a escala regional vigentes en el período de desarrollo del PLAN DE VIVIENDA SOLANDA. Es decir, el esbozo de un contexto, sobre todo en lo relacionado al peso geopolítico de organismos internacionales como la AID.

      – Es de suma importancia su observación sobre la errata del año de creación de la Junta Nacional de la Vivienda del Ecuador, cuyo año correcto es 1973 y no 1972 como aparece. Ajuste que hemos hecho dadas las posibilidades que permite la publicación en WEB. Como complemento a esto me gustaría insistir en que la creación por parte de los estados latinoamericanos de las Juntas de la Vivienda , se enmarcan dentro del radio ideológico de la “guerra fría”.

      – Quiero insistir en el carácter work in progress de CIUDAD MODELO, como señalo en mi texto nuestro interés es activar desde la comunidad los archivos del presente, utilizar las herramientas de la investigación como formas de activación social, el barrio SOLANDA para nosotros es una inmensa reserva POÉTICA.

      – Finalmente, me permito invitarle cordialmente a la CASA COMUNAL DEL SECTOR 1 SOLANDA, este sábado 11 de noviembre a las 12h00, en que inauguraremos junto a vecinos, vecinas, dirigentes históricos y organizaciones emergentes del barrio, un corte de nuestra investigación, que obviamente es un momento metodológico que nos posibilita ajustes de pensamiento colectivo junto al barrio y quienes desean dialogar con nosotros. CIUDAD MODELO está pensado a mediano y largo plazo, no es solo un texto, no es solo un evento, es un proceso con tensiones, contradicciones y virajes propios de todo proceso investigativo serio.

      Mi saludo sincero,

      FABIANO KUEVA
      Artista y curador
      PROYECTO CIUDAD MODELO

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