Doce artistas opinan sobre el Museo Municipal de Guayaquil #4 Aurora Zanabria

Por Gabriela Fabre y Ana Rosa Valdez

Hace un poco más de tres semanas el Director de Cultura y Promoción Cívica del Municipio de Guayaquil, Arq. Melvin Hoyos, declaró que a pesar de mantenerse 26 años en el cargo no hay nadie preparado para sucederlo. Presentamos doce entrevistas con artistas que actualmente viven en la urbe para conocer sus opiniones sobre la gestión del Museo Municipal de la ciudad donde su figura ha sido gravitante. Varios de ellos han obtenido premios y reconocimientos en eventos organizados por aquella institución, a más de ser docentes universitarios con experiencia.

Hemos convocado a creadores y creadoras emergentes, de mediana y larga trayectoria, en su mayoría personajes de indiscutible relevancia en la escena local y nacional. Esperamos que estas declaraciones contribuyan a analizar las políticas y programas culturales del gobierno local, y más en específico del Museo Municipal, en un sentido crítico y reflexivo.

Aurora Zanabria es artista visual, gestora y docente. Máster en Producción Artística en la especialización de Arte y Tecnología por la Universidad Politécnica de Valencia. Licenciada en Artes por la Universidad de Especialidades Espíritu Santo con Estudios de Artes Visuales en el ITAE (Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador). Ha participado en varias exposiciones colectivas internacionales tanto en España, Francia, México y Brasil, así como a nivel nacional en el Salón de Julio, Salón Nacional de Octubre y Galería DPM. En la actualidad se desempeña como docente de la Universidad de las Artes.

¿Qué opinión tienes de la gestión cultural del Museo Municipal de Guayaquil? ¿Piensas que es tiempo de un relevo? ¿Crees que en la ciudad hay personas capacitadas para hacerlo? ¿Qué harías distinto o qué propuestas te gustaría ver implementadas?

Pienso que su gestión no está de acuerdo con nuestros ritmos, con nuestros tiempos, con lo que se nos debería y podría ofrecer a los ciudadanos. Existe una falta de visión acerca del alcance real de la cultura y del empoderamiento de la ciudadanía a través de ésta. Se requiere el desarrollo de una fuerte agenda, que realmente conecte con el público, que incentive el interés por la cultura y el desarrollo del arte en nuestra ciudad.

Medir una gestión basándonos en un pasado, que está muy lejano de lo que somos como ciudad, no creo que sea un mérito. Es verdad que existen ciertos logros relativos a la gestión de los presupuestos en ciertos eventos municipales, pero el resultado de éstos se queda aislado por la falta de conexión entre las diversas actividades que se realizan. Si realmente estos programas, en lo que llevan de tiempo ejecutándose, calaran en la ciudadanía, tuviéramos una extensa cantidad de públicos dispuestos a vivirlos. Pero, aún la relación ocio-cultura no es parte del ciudadano guayaquileño promedio. Por eso pienso que es necesario un relevo o un cambio de actitud. Es imposible que se siga llevando la gestión de la misma forma, y hacer oídos sordos frente a lo que se grita a viva voz.  

Los errores de la gestión municipal no recaen en un sólo responsable, como ciudadanos también compartimos esa responsabilidad. Aunque hay momentos en los que se han ejercido presiones,  lo mejor que se puede hacer es desde lo propositivo: Que los agentes culturales trabajemos de una manera que les sea imposible no invertir hacia lo que la ciudad necesita. Si todos nos conformamos, se nos seguirán poniendo manos monstruosas de 12 metros sobre nuestras cabezas. Debemos hacer propuestas fuertes que sean escuchadas para que se vuelvan viables.

Es imposible pensar que en una ciudad tan grande como Guayaquil sólo exista una persona con las capacidades necesarias para ejercer la dirección de un museo. Se necesita hacer un refrescamiento de la imagen que tiene. Es importante la labor de hormiga, adentrarse en los barrios, las escuelas, los colegios… Que existan más programas educativos, aulas – taller, dirigidos a una diversidad de públicos. Crear programas municipales itinerantes, dirigidos al fomento de la cultura en diversas partes de la ciudad. 

Necesitamos que el museo expanda sus paredes. Uno de los grandes temas que se discuten en el mundo en torno a la labor museística es como acercar el museo hacia el público (no es sólo un problema de Guayaquil). Se puede haber incrementado el número de volúmenes en la Biblioteca Municipal, pero ¿y el público? ¿se ha incrementado equitativamente? Es imperativo desligar la idea del Museo de la del Mausoleo. Hay que convertirlo, más bien, en un ente vivo, orgánico, que conecte con su gente y que ayude a construir ciudadanía.

¡Continuaremos el próximo miércoles 14 de febrero con la entrevista al artista visual Xavier Patiño!

Foto de portada: Artículo de Diario El Universo, 2011.

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