Paradiso. Exposición de arte contemporáneo en AlbumArte

Texto curatorial por Rosa Jijón

“Paradiso” es una muestra colectiva con cuatro artistas latinoamericanos residentes en Europa y una artista italiana.

Desde el canto del Paraíso en la Divina Comedia de Dante, hasta el Paraíso sensual de José Lezama Lima, pasando por el Paraíso perdido de John Milton, la muestra tiene unos referentes literarios y una resolución contemporánea que ponen en tela de juicio los conceptos de lugar ideal, observación privilegiada, desencanto, utopía.

Lugares solo imaginados en la mente y en la memoria, pero concretos si los situamos en las contradicciones y en los conflictos que caracterizan nuestra era. En la ilusión de construir un paraíso en la Tierra, hecho de bienestar, desarrollo y consumo, se está destruyendo y alterando su equilibrio, en la desenfrenada búsqueda del valor material que se extrae de las entrañas de la tierra y de las vidas de quienes la habitan.

Atraídos por un paraíso imaginario, abrigado en las propias esperanzas y sueños, millones de personas se mueven de un lugar a otro del planeta, expulsados de sus tierras, por la guerra, la miseria, la opresión, o simplemente en la búsqueda de una nueva vida.

Este paraíso, o esta multitud de paraísos, va mas allá de una sola definición, es tan plural como son plurales sus representaciones. Sin embargo si hoy tuviéramos que imaginar cuáles son algunos de los elementos comunes, desafíos y oportunidades, sin duda el tema de la movilidad humana y de la expansión de la frontera extractiva serían las presiones determinantes que delinean sus contornos.

Hoy aquel paraíso, descrito en pasado como naturaleza, donde los seres vivos vivían en armonía perfecta, en una especie de Edén laico, es reelaborado, plasmado y redefinido por la mano del hombre. No es una coincidencia si hoy en día se habla de Antropoceno, según algunos una fase ineluctable, una nueva era geológica que debemos observar y gobernar.

No es necesariamente este el único destino que debemos alcanzar, y demostración de ello son las la experiencias, prácticas y propuestas que provienen de América Latina.  Un continente considerado, desde el tiempo de la colonización como un territorio virgen en el que todo puede suceder, hasta nuestros días espacio experimental de democracia participada y progreso de la sociedad, ha sido también considerado como un Paraiso. En este mismo continente colmado de expectativas y contradicciones, se produce una parte importante del pensamiento critico de nuestros tiempos.

Borges decía que “No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso”, refiriéndose a la posibilidad de acertar un escrito poético, de encontrar un momento perfecto, de engendrar monstruos, pero también de la posibilidad de que la belleza no sea privilegio de unos cuantos nombres ilustres.

El paraíso, lugar sin política y sin conflictos, ente despojado de posibilidades, meta final.

Rebeca Holnit nos invita en cambio en su libro “Hope in The Dark”, a abandonar la idea de paraíso, y rescatar el camino que nos conduce utópicamente hacia éste, reservando un espacio de dignidad al activismo, al pensamiento crítico y a la demanda infinita de la que nos habla Simon Crithcley en su libro Infinitely Demanding: Ethics of Commitment, Politics of Resistance.

Después de todo, la construcción ideal de los escenarios paradisiacos ha provocado solo marginalidad, desesperación y decadencia: basta con ver las periferias lujosas de las ciudades inteligentes y sus derivas post industriales y excluyentes. Son los paraísos artificiales de las “Smart cities” y de las “Smart drugs”, como si hoy la alienación o la fuga fueran sinónimos de inteligencia y conocimiento.

En este contexto de ideologías que están desapareciendo, relaciones complejas entre seres humanos y naturaleza y exclusión de cada tipo, por decirlo con Saskia Sassen, aparecen los espacios de tensión de las obras de Marlon de Azambuja, Óscar Santillán, Estefania Peñafiel Loaiza, Juan Esteban Sandoval y Elena Mazzi.

Por lo tanto, un paraíso en construcción, suspendido entre un pasado del que traer inspiración y un futuro incierto que se construye paso por paso.

 

OBRAS DE LA EXPOSICIÓN

Oscar Santillán (Ecuador)
Solaris
Lente fotográfica obtenida por la fusión de la arena del desierto de Atacama; proyección de 24 imágenes del desierto de Atacama realizadas con la dicha lente; audio.

El Desierto de Atacama, Chile, es el desierto más árido del mundo. Sus condiciones atmosféricas lo hacen el lugar perfecto para las observaciones astronómicas.

A través de la historia este inmenso territorio acogió distintas poblaciones, entre estas los Incas, y hoy en día allí están instalados imponentes telescopios.

Para Solaris, la arena recogida desde el Desierto de Atacama fue antes fundida, luego transformada en vidrio, luego refinada hasta obtener una lente fotográfica. Estos “ojos del desierto” fueron llevados de vuelta a Atacama y utilizados para fotografiar este paisaje.

Las imágenes capturadas no son una representación del paisaje. En Solaris el desierto es un sujeto que observa, no un objeto pasivo para ser mirado. Solaris está inspirada al homónimo clásico de la ciencia-ficción del escritor ruso Stanislaw Lem, que explora un potencial tipo de inteligencia que no proviene desde el cerebro, sino más bien desde el mar de un planeta lejano llamado Solaris.

Estefanía Peñafiel Loaiza (Ecuador)
y van al espacio que abarca tu mirada: nos concierne
Video HD, sonoro, 38 min 57, loop. Produzione Jeu de Paume, Parigi.

Para decir que algo no nos concierne, se suele decir en francés “ça ne nous regarde pas” (literalmente: “no nos mira”). Aquí la cámara recorre el Centro de Retención Administrativo París 1 (CRA), instalado en el límite del bosque de Vincennes: es un largo travelling, filmado en plano secuencia, que adopta el punto de vista del edificio disimulado por el bosque. La noche del 21 de junio de 2008 estalló una revuelta en este centro a raíz de la muerte, en su celda, de Salem Essouli, un migrante sin papeles, retenido a pesar de estar gravemente enfermo. En el curso del motín, los “retenidos” quemaron dos pabellones del CRA. Pero nada de todo esto se pudo documentar visualmente desde el exterior. Lo que observamos aquí es, pues, nuestra imposibilidad de ver lo que sucedió –o lo que todavía sucede, puesto que recientemente hubo otro motín, el 1º de julio de 2016–, aunque esto nos concierne, (o “nos mira”), tanto ética como políticamente.

 

Estefanía Peñafiel Loaiza (Ecuador)
y van al espacio que abarca tu mirada: señales de humo
Video HD, 37min 10, loop. Produzione Jeu de Paume, Parigi

Unas imágenes dispuestas sobre una mesa luminosa se muestran cuando una mano les pasa por encima, gracias al reflejo de luz en la palma. Otra mano retira las imágenes en un lento movimiento que nos permite todavía entreverlas brevemente antes de que desaparezcan fuera de cuadro. La serie combina imágenes que remiten a diferentes usos del espacio que rodea el Centro de Retención Administrativo París 1 (CRA), en el curso del último siglo (el bosque, la exposición colonial de 1931, el hipódromo…), con fotos del edificio y frases tomadas de los testimonios de “retenidos” presentes cuando tuvo lugar en este centro, la revuelta del 21 y 22 de junio de 2008, testimonios recogidos en el libro Feu au centre de rétention. Des sanspapiers témoignent (Fuego en el Centro de Retención. Algunos indocumentados dan su testimonio), París, edit. Libertalia, 2008.

 

Juan Esteban Sandoval (Colombia)
Paraíso en tierra
Acrílico sobre papel, 50 x 60 cm. 2017

earth / field / land / clay

A propósito de la investigación en curso / desde noviembre 2015

Mi actividad está profundamente vinculada al lugar, y eso es posible justo en relación a un lugar y a un público específicos. En la investigación que estoy llevando adelante, la relación entre argumento y lugar es fundamental. He recogido arcilla, arena y tierra en lugares que tienen una historia importante desde el punto de vista del desarrollo industrial y de sus consecuencias para las comunidades locales.

Estoy desarrollando proyectos en los que la presencia del objeto de cerámica o el proceso de tratamiento de la cerámica representan el hilo conductor que engloba mi posición artística.

Mis proyectos actuales – que, de manera diferente uno a otro, tienen todos implicaciones políticas – se refieren a la relación entre sociedad y tierra. En todos, el material – tierra o arcilla – es el elemento de conjunción entre la historia de un lugar peculiar y su presente. Eso me permite expandir y alcanzar el amplio concepto de tierra, en el sentido de lugar cultural, el terreno de conflictos donde se representan las batallas sociales y políticas contemporáneas.

Paraíso en Tierra

En la serie Paraíso en Tierra, utilicé tierra y arcilla recogida en el área entre Napoli y Caserta donde, durante años, se enterraron residuos tóxicos en vertederos ilegales. De esta tierra y arcilla extraje unos pigmentos que, mezclados con carbón y polvo de ladrillo, utilicé para pintar reproducciones de carteles publicitarios del Golfo de Nápoles y sus islas, creados por Mario Puppo en los años ’50 y ’60.  Estos carteles que reproducían las vacaciones italianas, constituían una nueva estética del fomento del paisaje y representaban la transformación cultural de la sociedad italiana, en una época en que las vacaciones dejaban de ser privilegio de los ricos, y la idea de gozar de la belleza del territorio se convirtió en una costumbre popular. La sociedad italiana contemporánea está dividida entre la promoción del territorio y de su patrimonio cultural para el turismo – una de las fuentes principales de ingresos del país – y la salvaguardia del territorio mismo, de los efectos negativos del desarrollo de la industria pesada y de la explotación de la tierra para fines ilegales. Esta ambivalencia está presente especialmente en los territorios de la región Campania.

Marlon de Azambuja
Herencia
Pintura de spray sobre planta tropical viva
2015

Texto de Beatriz Alonso en “Hacer lo cotidiano”, 2013.

De las convenciones recibidas y los comportamientos esperados habla Herencia- (ensayo), una planta tropical intervenida cuya capacidad de supervivencia es puesta a prueba a lo largo de la exposición.

Mediante el color del cemento, tan presente en la arquitectura del Brasil moderno del que el artista es heredero, se intensifica la plasticidad de un elemento cotidiano y se altera nuestra percepción ante una naturaleza que parece muerta. Hormigón sometido al paso del tiempo, a las grietas que éste abre y al nacimiento de nuevos brotes que coloreen de otro modo la realidad que nos toca.

Una oda a la resistencia tan poética como actual nos recuerda la importancia de aprovechar cualquier intersticio para generar otras formas de hacer que sustituyan a las anteriores.

 

HERENCIA

Texto crítico de la muestra realizada del 4 de junio de 2016 al 8 de enero de 2017 en el Museo Patio Herreriano de Valladolid, España.

La cultura, en tanto sistema de usos, representaciones y expresiones incorpora en los individuos que conforman una comunidad, una variedad limitada de modelos de relación. Estos modelos forman parte de la herencia que se transmite y que va evolucionando, generando nuevas formas, ajustándose a nuevas necesidades.  Dentro de este sistema ineludible, siempre es interesante observar la pugna del individuo para no ser absorbido en el colectivo. Es una lucha eterna, en la que buscamos el fino balance que nos permita conservar nuestra autonomía mientras participamos de los sistemas culturales que nos son propios. Herencia nos habla de convenciones culturales y expectativas a través de una intervención realizada sobre una planta tropical cuya capacidad de sobrevivencia es puesta a prueba a lo largo de la exposición. Haciendo uso del color del cemento, tan ubicuo en la arquitectura del Brasil moderno del que el artista es heredero, el artista intenta alterar nuestra percepción de un elemento cotidiano, intensificando su organicidad a través de su potencial plástico. La poética de la resistencia es encarnada en la lucha por la supervivencia que la planta conlleva contra el material vertido sobre ella y dibuja un paralelismo con la lucha del individuo por liberarse del bagaje cultural que le conforma. El proceso crudo y natural que atraviesan las plantas se yuxtapone con el meticuloso proceso de dibujo que de Azambuja desarrolla en los trabajos basados en la obra de Bernd y Hilla Becher. Aquí el artista se mueve en dos frentes: por un lado, cubre la figura central enfatizando la forma más pura y reconocible que muestran estas estructuras: su silueta. Por otra parte, reconstruye la imagen redibujando cuidadosamente cada detalle dentro de la silueta, forzando al espectador a acercarse y observar cada figura presentada. Este segundo impacto de la obra evidencia que en realidad el método empleado no procura borrar la imagen, se trata de un gesto de reconstrucción, reinterpretación y reinvención de una obra clave en el entendimiento de la fotografía europea e internacional, transformada aquí por un pensamiento latino americano, brasileño, periférico y antropofágico que busca ofrecer otra posibilidad de entender y de relacionarse con la historia del arte y la arquitectura del siglo XX.

Elena Mazzi / Rosario Sorbello (Italia)
En Route To The South
Panales de abeja en marcos de madera, cera de abejas 47 x 30 cm cada una
2015

El proyecto está enfocado en una reflexión sobre la apicultura nómada, realizada en colaboración con Rosario Sorbello. La instalación está constituida por una serie de seis marcos, en la superficie de cera de estas molduras están impresos los mapas de algunas ciudades europeas. Los lugares elegidos representan aquellos países en donde estadísticamente se está manifestando una rápida trasformación de la economía interna gracias a la nueva fuerza laboral de los migrantes. Los relieves en la cera reemplazan la normal trama de la colmena impresa en el marco para guiar a las abejas en la producción del panal.

REGISTRO DE LA EXPOSICIÓN

Fotografías: Sebastiano Luciano, cortesía de AlbumArte.

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